26 de febrero de 2012

San Manuel Bueno, Mártir


Este año ha sido el curso de los descubrimientos en lo que respecta a la literatura: he encontrado libros que me causan interés, autores que no sabía ni que existían y de los cuales ahora no puedo olvidarme, tramas que enganchan y que te dan que pensar. Éste ha sido mi caso con el libro San Manuel Bueno, mártir de Miguel de Unamuno.

Miguel de Unamuno es uno de los autores más conocidos e importantes de la literatura española. Pertenece a la Generación del 98, compuesta por escritores, ensayistas y poetas españoles que se vieron afectados por la crisis moral, política y social en la que se encontraba la España de la época. Este vasco de nacimiento es conocido por sus nívolas (novelas) como Niebla, Amor y Pedagogía, y de la que voy a hablaros: San Manuel Bueno, mártir.

La historia está contada por Ángela Carballino, que nos relata cómo ha sido su vida alrededor de la imagen del párroco don Manuel desde que era una chiquilla y se la llevaron a un colegio de monjas hasta que después volvió a su pueblo, Valverde de Lucerma, y fue creciendo poco a poco. Ángela nos cuenta cómo es don Manuel en su relación con el pueblo: su cercanía, sus actos, lo que dice, cómo llega a ser un líder de masas gracias a su potente voz. Don Manuel llega a resultarnos un personaje cercano como si fuera nuestro párroco de toda la vida.

La historia se torna más interesante al llegar al pueblo Lázaro, hermano de Ángela. Lázaro es un hombre que vuelve de América donde trabaja y manda dinero a su madre y a su hermana para que éstas puedan vivir sin problemas. Es un hombre progresista, nada familiarizado con la Iglesia y la religión cristiana, en la cual no cree. Su mentalidad irá cambiando al relacionarse con el párroco de forma habitual hasta que descubre su gran secreto: *SPOILER* don Manuel no cree en lo que predica. *FIN DE SPOILER* A partir de este momento, Lázaro aprenderá una gran lección de vida y Ángela se escandalizará ante tal descubrimiento y su vida sufrirá un terremoto que le hará plantearse algunos aspectos de su vida.

*SPOILER* El libro te hace reflexionar ya que, ¿cómo es posible que exista un párroco que no crea en Dios? Es algo insólito, ¿verdad? Por lo menos para mí porque tengo arraigada la idea de que un cura tiene que creer en Dios para ser lo que es. Ahora mi pregunta sería: ¿cuántos don Manueles hay por el mundo? ¿Existen en realidad? Si los hay, ¿se justifican de la misma forma en la que lo hace don Manuel? *FIN DE SPOILER*

Unamuno trastoca nuestra mente con esta novela cargada de simbolismo, de secretos, de reflexiones  y en la que nada es lo que parece.

Irene.

1 comentario:

  1. Si me permites, querida compañera de andanzas y generación, te daré opinión mía. La verdad es que no es muy magistral, pero espero que sirva. Lo que a mí me parece es que Miguel de Unamuno, a través de este libro pretende mostrar el amor que siente hacia la humanidad, quizá señal de su propia crisis espiritual. En esta obra, don Manuel se sacrifica por dar fe a los demás cuando él no la tiene y yo creo que es porque no quiere que los demás sufran como él. Por ello me da la sensación de que Unamuno plantea el sacrificio como una señal del amor. Preciosa obra para precioso blog.

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