25 de marzo de 2012

Ocean's Eleven


Hemos visto Las Vegas tanto en el cine como en la televisión innumerables veces, desde la ciudad en la que pasar una noche de despedida de soltero y levantarte al día siguiente con tal resaca que no te acuerdas de nada, hasta introducirnos en el personal de un importante hotel-casino y ver cómo se las arreglan para atrapar a los “listos” que intentan robarles. Pero jamás una película en una ciudad tan trillada como la Ciudad del Pecado me había mantenido tan pegada al asiento como ésta: Ocean’s Eleven.

La película comienza con Daniel “Danny” Ocean (George Clooney) en la cárcel donde, después de unos añitos en ella, tiene la oportunidad de que le den la condicional. Al mentir lo más descarada pero convincentemente posible, el protagonista sale de prisión y se va moviendo entre sus antiguos círculos ya que piensa dar un gran golpe: robar tres casinos al mismo tiempo. Pero esto tiene sus matices: en realidad, se va a robar la cámara acorazada del prestigioso casino Bellagio en la cual también se encuentra el dinero recaudado en los casinos The Mirage y MGM Grand, todos situados en el Strip, la avenida de los casinos.

El señor Ocean va a contar con su socio y amigo Rusty (Brad Pitt) el cual se encuentra enseñando a los actores de poca monta a jugar a las cartas; Frank Catton (el desaparecido Bernie Mac), un viejo amigo de Ocean que se hace pasar por crupier en un casino de Atlantic City; y Linus (Matt Damon), entre otros, un joven con mucho talento para el hurto el cual es el undécimo miembro del grupo de Ocean – de ahí el nombre de la película. El gran enemigo aquí será Terry Benedict (Andy García), propietario de los tres casinos a robar y novio actual de la ex-mujer de Danny, Tess (Julia Roberts).

Como se puede observar, el elenco es magnífico, con actores de gran envergadura y reconocidos mundialmente. Es un deleite ver la química que hay entre Clooney y Pitt en esta película; se nota en el ambiente que son amigos, que se llevan a las mil maravillas, y eso permite que el espectador sea cómplice de las conversaciones entre ambos. Además, el espectador se introducirá por completo en la banda, se sorprenderá con los métodos que utilizarán e incluso tomará cariño a cada uno de los miembros.

En definitiva, es una película divertida, con grandes momentos y frases que jamás se te olvidarán; con un gran nivel tanto en el elenco como en el guión – a ver quién es el listo que se le ocurre semejante robo –; con acción y suspense entremezclado con un poco amor – de esto último que nunca falte –; y con unas vistas de Las Vegas que te darán ganas de darte una escapada.

Irene.

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